HACIA UN SEGUNDO RENACIMIENTO

“Sobre la política, la libertad y el progreso”

Si algo es claro, es que grandes cambios se aproximan para la humanidad, algunos vaticinan un segundo renacimiento, una gran era dorada para la humanidad y no es hablar demasiado, tan solo en lo que llevamos del siglo XXI se descifró el genoma humano, se desarrolló la nanotecnología, y arranco la minería espacial. Otros son más escépticos y creen que si nos dirigimos a algo es a una nueva edad media, un periodo de confusión, perdida de derechos y oscurantismo.

Como imagino que quieres que tu o tus hijos exploren el espacio y no cuidar puercos por el resto de tu vida, tienes mucho que aportar; Lo primero, es entender la historia y filosofía que dieron forma a nuestra civilización, desde el renacimiento hasta el fin de la modernidad, después analizar el espectro político de tu país, en general tenemos a los “Utopistas del pasado” los que creen que todo pasado siempre fue mejor, usualmente por motivos nostálgicos, el ejemplo más cercano seria Donald Trump actual presidente de EE.UU pero este fenómeno no solo es de derechas, principalmente ha sido el argumento de los regímenes marxistas como el chino o el venezolano por poner un ejemplo. En el tercer mundo, esta actitud de los nostálgicos se manifiesta como una resistencia al progreso, o cada cuanto escuchamos al presidente de México o al dictador de Venezuela hablar y enrolarse a la cuarta revolución industrial y, En Estados Unidos y Europa, se ve más bien como un regreso a la barbarie, a una nueva época de oscuridad y confusión.

También tenemos los planteamientos socialistas que aunque intelectual e históricamente se ha demostrado su fracaso como modelo económico y social, siguen siendo eje en el debate político latinoamericano, quienes son partidarios de la ideología socialista usualmente basan su discurso en falacias que no tiene ningún sustento en la historia o en la evidencia; Al respecto lo cierto es que el socialismo ya no es una utopía, se ha aplicado y esta a la vista sus resultados, en cada país y momento de la historia humana siempre a terminado en genocidios a manos de los propios gobiernos, campos de concentración, hambruna y pobreza.

¿Qué más tenemos? El progresismo, que no propone nada, solo se queja y está compuesto por diferentes sub vertientes inspiradas en el marxismo y directamente herederas de la violencia, resentimiento y odio de los jacobinos de la revolución francesa, por lo que su naturaleza violenta lo descalifica de plano, en resumen está compuesto por personas que siempre buscan la aprobación social, sin importar los resultados lógicos de sus opiniones y personas que viven de forma completamente incoherente a sus ideologías, son fanáticos de la censura, bajo el subterfugio del discurso de odio, (discurso autodefinido por ellos mismo) e instrumentalizan a sus seguidores, particularmente las mujeres con el feminismo, al respecto pues esto no es del siglo XVII  como el socialismo, sino de la inquisición.

Pareciera que no queda nada más, que estamos entre el primitivo debate socialista contra el rancio debate conservador, impulsado por líderes que no representan a la juventud, no solucionan los problemas y tampoco los entienden y sumado a esto nos dirigen de regreso a un pasado donde no todo fue mejor.

Pero dicen que toda crisis es una oportunidad. Y el éxito depende de saber aprovechar el momento y las oportunidades, pero hay que estar listos, por eso debemos crear las condiciones idóneas para dirigirnos a un segundo renacimiento y no a una nueva edad media y en cuanto al concepto de oportunidad, los países del tercer mundo como Colombia, estamos en una situación privilegiada porque entramos a la posmodernidad cuando inicio su crisis. Nos tocó ver su principio y su fin, por lo que es el mejor momento para nuestras jóvenes naciones para arriesgarse a las nuevas ideas y teniendo en cuenta que somos más los jóvenes, es hora de que siendo jóvenes hagamos los acuerdos necesarios para recibir el mundo, dejarlo mejor de lo que lo encontramos y pavimentar el camino hacia un mejor futuro. Todo lo anterior en el contexto de una Cuarta Revolución Industrial que promete cambiarlo todo y una pandemia global que lo cambio todo, en todo el mundo, justamente como la peste negra que dio paso al renacimiento.

¿Y cómo enderezar el barco? Simple… todas las respuestas nadie las tiene, por lo que como sociedad debemos construir una agenda colectiva que responda a las nuevas necesidades.

¿Pero qué filosofía debe usar el ser hombre para depurarse así mismo en la posmodernidad? A juzgar por la historia de dos de las revoluciones más importantes de la historia, La revolución francesa y la de los EE.UU; en la que la primera termino en el primer régimen totalitario de la modernidad y la segundo construyo los pilares para la sociedad más avanzada del planeta, me inclino por el liberalismo clásico, en consideración a que es la tendencia política que más se ajusta a las actuales necesidades de dignidad humana, libertad como derecho fundamental, progreso económico y bienestar general; ya que por su esencia investigativa de la realidad es la vertiente que mejor se adapta a los cambios sociales de la humanidad como la globalización, la cuarta revolución industrial, la sociedad del conocimiento y la transformación digital.

Fundamentado en las ideas de respeto al individuo que renovaron el espíritu humano en el primer renacimiento y lo llevaron a conquistar el mundo, el liberalismo profesa un profundo escepticismo frente a los grandes proyectos de construcción de la sociedad o de reforma de esta, su esencia radica en la investigación de la fuerza que configura la evolución social, el principio en el que se despliega, es el entendimiento de la realidad como fuente de información y juez del correcto fundamento de la acción.

Esta corriente parte de la desconfianza en los proyectos que pretenden un gran diseño de la sociedad desde arriba  y desconfía de las capacidades del poder público para llevarlos a cabo, porque entiende las falencias humanas; siendo así tenemos que el propósito del liberalismo es alcanzar el bienestar del ser humano que comprende tanto la prosperidad económica, como la dignidad humana, a través del libre mercado y la iniciativa privada, por lo que es la corriente filosófica que más ha contribuido al desarrollo actual del ser humano.

Tu desafío ahora es frenar el rumbo al fracaso, cambiar lo negativo y reforzar lo positivo, cultivar el espíritu insaciable del ser humano respetando el entorno que lo rodea y construyendo una sociedad global en la cima, pero con una base infinitamente diversa, en la que se respete la individualidad, los derechos y la cooperación humana, para que así todos los seres humanos podamos ser libres e iguales ante nuestros propios ojos.

Un fuerte periodo de cambios se avecina a tanta velocidad que ya estamos sumergidos en ellos y aún no nos hemos dado cuenta, por lo que la primera gran conquista que debemos lograr es entender la realidad para que entre todos construyamos un mejor futuro imaginado, ya que no hubo mejor época para hacerlo.

AUTOR

Oscar Velasco

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